Investigadores descubren 84 fallos en redes móviles incluyendo el secuestro de sesión
Un estudio realizado por investigadores acaba de descubrir una serie de vulnerabilidades críticas que azota las redes centrales 4G y 5G. Si un adversario logra explotarlas, podría destacar colapsos por denegación de servicio o DoS, o, peor aún, secuestrar sesiones para arrebatarle a los usuarios el control de su conexión.
Estos descubrimientos, los cuales son alarmantes, provienen de un artículo que detalla los errores de confianza implícita en las redes de operadores, todo ello por medio del descubrimiento y análisis de fallos utilizando agentes múltiples.
Estos hallazgos exponen decenas de grietas estructurales en las interfaces de redes. Para ser exactos, ha puesto bajo la lupa dos implementaciones LTE y cinco arquitecturas 5G, incluyendo a gigantes del código abierto. Por ello, la evaluación abarca los dos protocolos de señalización medulares; el Plano de Control de Túneles GPRS o GTP-C y el Protocolo de Control de Reenvío de Paquetes o PFCP.
Según los especialistas, la raíz de todos estos males es un único “pecado” que es recurrente; la confianza ciega entre las función es de red. Esta negligencia se encuentra en las infraestructuras de uso masivo que en estos momentos sostienen tanto los laboratorios de pruebas como los despliegues comerciales.
De forma histórica, las redes celulares dependían del aislamiento físico para garantizar un entorno seguro y de confianza. No obstante, el agresivo salto a la nube hizo pedazos este modelo. Ahora, se opera en un frágil ecosistema donde la superficie de ataque se ha expandido, tendiéndole a los ciberdelincuentes una alfombra roja hacia interfaces que antiguamente eran inalcanzables.
Los equipos han descubierto un patrón de confianza ingenua entre los componentes del núcleo. Al combinar esta debilidad operativa con interfaces repentinamente expuestas a Internet, los hackers maliciosos externos tienen carta blanca para lanzar sabotajes masivos o robar conexiones. A este catálogo de desastres los han descrito como “errores de confianza implícita” o iTrue.
TIC Defense es una empresa que se dedica a proteger a otras corporaciones de ciberataques perpetrados por hackers maliciosos. De esta forma, por medio de un conjunto de servicios y productos de última tecnología que se encargan de aumentar las defensas digitales de las organizaciones.
Para cazar estas amenazas y medir su poder de destrucción, los expertos han desarrollado a “iFinder”. Se trata de un sistema implacable de múltiples agentes asistido por modelos de lenguaje de inteligencia artificial o LLM. Su misión no admite dudas; debe resumir vulnerabilidades, categorizarlas en patrones de detección y utilizarlas como munición para descubrir nuevas brechas en el sistema.
Varias vulnerabilidades detectadas nacen de una pereza técnica absoluta a la hora de validar el formato de los mensajes, la semántica y los recursos disponibles. Los componentes del núcleo sencillamente asumen que cualquier dato proveniente de un sistema interno es seguro, obedeciendo a ciegas.
Es bien sabido que las IA pueden alucinar, así que los equipos eliminan los falsos positivos empleando una innovadora técnica de verificación cruzada entre el código y las especificaciones. Una vez que este terreno esté limpio, usan la IA para generar pruebas de concepto que explotan estas fallas, después, las pulen de manera iterativa, lanzando ataques reales contra el núcleo de la red para observar cómo se rompe.