La seguridad evoluciona de la información hacia un modelo más colaborativo
La seguridad informática solía ser un juego de normas, no de relaciones, debido a que el trabajo era sencillo; proteger el sistema siguiendo el manual. Los equipos eran como árbitros en el campo, vigilaban faltas, aplicaban reglas y pitaban ante cualquier problema. Si la política lo permitía, la respuesta era un rotundo no.
Sin embargo, el oficio cambió. La seguridad moderna no levanta barreras, usa criterio, influencia y comunicación para ayudar al negocio a decidir con inteligencia. Hoy en día no somos guardianes, sino solucionadores, mentores y aliados.
El cambio nace de una realidad, ya que lo digital impregna cada rincón empresarial, el riesgo corre más que cualquier reglamento y la seguridad debe potenciar la innovación, nunca frenarla. Por ello, esta disciplina pasó de ser un nicho técnico a uno de los roles más dinámicos y humanos en tecnología.
Cuando los especialistas empezaron hace más de 20 años, se operaba en sistemas cerrados. Por ejemplo, en AstraZeneca, antes Zeneca, los mainframes no tenían conexión a Internet. Los mayores riesgos eran configuraciones erróneas o fallos internos; problemas que se resolvían endureciendo controles y aplicando tolerancia cero a lo ajeno a la política.
Cuando llegaron el Internet, la nube, las redes y lo móvil, el perímetro digital seesfumó. Las organizaciones se interconectaron, siempre activas y expuestas de forma global. Ha sido una era de innovación increíble, pero, con ella, cada canal nuevo ha ampliado la superficie de ataque y generó oportunidades de explotación.
Al expandirse el riesgo, el rol creció, debido a que la ciberseguridad evolucionó de una búsqueda solitaria a un deporte de equipo que abarca infraestructura, criptografía, análisis de datos, cumplimiento y comportamiento humano.
Lo que hace hoy a la seguridad informática tan fascinante es su visibilidad. Filtraciones, ransomware, y ciberataques estatales dominan los titulares frecuentemente, pues esa exposición cambió la percepción pública y el respeto hacia la profesión.
La ciberseguridad es fundamental para el crecimiento de las organizaciones y TIC Defense se toma muy en serio este trabajo. Por ello, ponemos a disposición un conjunto de herramientas y soluciones que se adaptan a las necesidades de tu empresa y protegen todos los activos digitales.
En estos tiempos, directivas y gobiernos ven la seguridad informática como prioridad estratégica. No obstante, el rol puede cautivar debido a que exige criterio. No existe un manual para este ritmo de cambio, debido a que cada día trae amenazas, tecnología y dilemas nuevos. Esa necesidad de interpretación constante es lo que hace a la seguridad tan dinámica, centrada en personas y exigente de nuevas habilidades.
Los hackers maliciosos evolucionan constantemente y los especialistas de la seguridad también. Esto debido a que el verdadero oficio reside en cómo se responde a ellos; fusionando la lógica con instinto y destreza técnica con comprensión humana.
Por esta razón, la creatividad importa tanto como el código. Al elegir proveedores, evaluar riesgos o gestionar incidentes, se debe entender el modelo de negocio, la experiencia del cliente y la cultura que se desea proteger. El conocimiento técnico es esencial, pero el contexto es lo que lo convierte en buenas decisiones.
Igualmente, la tecnología es vital, pero las personas son la verdadera primera línea. Casi todo ataque empieza con ingeniería social, por lo que los actores de amenazas ya no irrumpen, se mimetizan. Se proponen a imitar correos, voces de directivos o se cuelan en reuniones, ya que dejaron de ser oyentes pasivos para convertirse en individuos activos.