TIC Defense y PIGNUS EDR: la evolución autónoma en la protección de endpoints
Las amenazas informáticas actuales ya no son simples virus rudimentarios que te llenaban la pantalla de molestas ventanas emergentes. Por ello, nos enfrentamos a ataques invisibles, secuestros de datos que dejan a organizaciones paralizadas y atacantes que se mueven en absoluto silencio por las redes.
Ante este escenario, los equipos de ciberseguridad a menudo caen en la trampa de coleccionar múltiples soluciones; programas para monitorear, para bloquear y terceros programas para investigar. Por ello, el resultado era casi siempre el mismo, ya que lo ordenadores eran increíblemente lentas y analistas saturados de alertas falsas.
Para romper este ciclo inestable, TIC Defense ha puesto en el mercado una solución que destaca por su enfoque directo y eficiente, llamada PIGNUS EDR. Lejos de ser un software pesado que consume todo el rendimiento del sistema, se trata del único producto para protección de endpoints en el mercado que logra fusionar la prevención, detección y respuesta en un solo agente autónomo.
La clave en este escenario es la autonomía, debido a que, a diferencia de las herramientas tradicionales que dependen de actualizaciones o de conexiones permanentes a la nube para decidir si un proceso es peligroso, el agente PIGNUS toma decisiones por sí mismo y en tiempo real. Esto puede garantizar una velocidad de reacción sin precedentes, logrando detener las amenazas en sus etapas más tempranas.
Del mismo modo, el verdadero reto de cualquier tecnología de seguridad informática es llevarla a la práctica sin paralizar las operaciones de las compañías. Ante esto, podrías preguntarte: ¿Cómo aborda TIC Defense la implementación de este producto innovador?
Su filosofía se enfoca en eliminar la fricción técnica. Históricamente hablando, un sistema EDR significaba semanas de dolores de cabeza, problemas de compatibilidad y quejas constantes de los usuarios. Ante esto, TIC Defense ha cambiado las reglas del juego con el diseño de un proceso de implementación muy ágil, pensado para ser casi invisible para los usuarios finales.
Cuando se requiere un único agente, el despliegue es rápido y no sobrecarga los recursos de la CPU. Además, se orquesta la instalación de forma silenciosa, distribuyendo el agente por toda la red en solo cuestión de horas, maximizando su eficiencia.
Una vez instalado, el producto PIGNUS EDR no requiere de un período de aprendizaje eterno; comienza a proteger el entorno desde el minuto cero. Igualmente, TIC Defense acompaña al cliente en la configuración de la prevención personalizada, una capa adaptable que permite a los equipos de ciberseguridad ajustar las defensas a los comportamientos específicos y la realidad operativa de su propia infraestructura.
El nivel de cobertura que se obtiene luego de este despliegue es profundo, ya que PIGNUS EDR se levanta como un muro blindado que no solo detiene el malware tradicional o los engaños de phishing convencionales, está calibrado para bloquear el ransomware antes de que comience el secuestro de archivos sensibles.
Además, neutraliza de raíz la explotación de vulnerabilidades y, donde demuestra su músculo realmente, es deteniendo los ataques sin archivos. Estas intrusiones sofisticadas, las cuales se ejecutan directamente en la memoria RAM para no dejar rastro en el disco duro, se encargan de burlar a la mayoría de los antivirus, sin embargo, se topan con un muro inmediato ante la supervisión de este agente.